Monday, June 18, 2012

Entrevista a Nicolas Peruzzo.

Como muchos otros muchachos Nicolás es un joven con una pasión, la de contar historias en cuadritos. Pero no solo es dibujante de historietas, es dibujante en general ya que además de comics hace trabajos de ilustración y comerciales. Pero además escribe, y es editor. Es el titular de Ninfa comics, una editorial con la cual publica sus trabajos, la editorial que sirve de techo a “Relatos de ciudad fructuoxia”, una serie protagonizada por héroes vernáculos ambientada en Montevideo (o un lugar muy parecido) y en 2011 junto a Editorial Belerofonte publicaron en conjunto el magnifico libro autobiográfico titulado “Ranitas”, donde en unas 120 paginas Nico nos lleva de viaje por su adolescencia y nos muestra lugares y cosas que algunos de nosotros llegamos a vivir en carne propia, pero desde otro lugar. Actualmente publica su historia La Mudanza en el sitio de Marche un cuadrito donde ya había publicado Dirigibles de Plomo y es responsable del sitio ninfacomics.com, desde donde se pueden descargar de forma gratuita gran parte de sus trabajos. Verdadero ejemplo de lo que hace falta ser para publicar comics en el Uruguay de hoy día (porque hay que ser honesto, hay que ser un hombre orquesta) nos abre las puertas de su mundo y se toma el tiempo de contestar nuestras preguntas.


Datos personales.
Nombre y apellido: Nicolás Peruzzo
Lugar de nacimiento: Montevideo, Uruguay
Fecha de nacimiento: 15 de Enero, 1980
Base de operaciones: Pocitos, Montevideo
Primer trabajo publicado: NEO Especial Mutantes, Agosto 2006

¿Cómo dirías que el comic entró en tu vida?
El recuerdo más antiguo que tengo relacionado con el comic es ver Superman The Movie en un cumpleaños, a los 4 o 5 años. Luego a los 6 o 7 empecé ver los dibujos animados de los Superamigos (y coleccionar su respectiva línea de muñecos, como era la costumbre con las series animadas de los 80s).
Portada de Uncanny X-Men #173

Pero el momento que realmente me marcó fue a los 9 o 10 cuando me tope con un número de la “Patrulla X” de Forum. Era el Uncanny X-Men 173, parte de la saga “de las cenizas”, y me voló la cabeza. Es ese número, los X-Men eran envenenados durante un viaje a Japón, y solo quedaban en pie Wolverine y Rogue (en su primera aventura con el grupo). Fue una revelación. Estos no eran los Super amigos. Estos superhéroes morían, se enamoraban, cambiaban de bando… Pero obviamente lo que más me impactó fue ver por primera vez a Wolverine, desatado, destripando ninjas y batiéndose a duelo con el Samurai de Plata.

Desde ese día no dejé de leer comics.

¿Cuándo tomaste la decisión de pasar de leerlo a hacerlo?
Siempre me gustó dibujar (como a cualquier niño, supongo), así que leer comics y dibujarlos fueron dos actividades que corrieron paralelas en mi vida. A los 8 años hacía una revista de chistes (casi todos robados de Condorito) que distribuía a mis amigos de la escuela. A los 10 mi clase de 5º año editó una revista con tiras humorísticas focotopiadas para repartir en todo el colegio, y yo estuve bastante involucrado en el proceso de “edición”: Elegí el nombre, dibujé la tapa, fui a hablar con el señor de la fotocopiadora y ayudé a engramparlas. 

A los 11, durante todo un verano, hice una serie que parodiaba a los superhéroes. Tenían 4 páginas, y dibujaba una nueva historia cada dos o tres días. Mi público lector (bastante entusiasta, debo decirlo) eran mi hermano y mis dos primos. Cuando terminó el verano había dibujado unos 20 números.

Después que pasó la adolescencia (donde estuve más interesado en salir de joda, y los pocos dibujos que hice eran de Led Zeppelin, AC/DC y Nirvana) empecé a plantearme la posibilidad de hacer esto profesionalmente.

En Uruguay (hasta hace poco) era proverbial la falta de cursos o de institutos que enseñaran narrativa. ¿Cuáles fueron tus métodos de aprendizaje?
Hasta los 27 años fui autodidacta, pero llegó un punto donde me di cuenta que tenía enormes carencias técnicas que necesitaba superar, y no iba a lograrlo solo. Ahí comencé a asistir a la Continental School donde recibí clases de dibujo a lápiz, entintado, anatomía, dibujo humorístico, acuarela… 
Las carencias siguen, pero las disimulo más.  

Super Oriental, uno de los
personajes de ciudad fructuoxia
En un país como éste (Uruguay), donde hay producción pero no hay publicación sustentada por algún medio ajeno, me imagino que como la mayoría de nosotros tuviste que tirarte a la pileta de la auto edición sin saber nadar. ¿Dónde llevaste a cabo tu investigación al respecto, como aprendiste los pormenores del asunto?
Yo era (y sigo siendo) seguidor de los Freedom Knights de Roy & Bea. Me gustaba mucho la estructura de esa serie, me gustaba el formato de su tomo recopilatorio y me pareció que yo podría hacer algo parecido. Me puse en contacto con ellos, primero para ofrecerles una serie para que ellos la editen como Spin Off de Freedom Knights (Relatos de Ciudad Fructuoxia). Ellos me sugirieron que me largue a hacerlo por la mía: me dieron consejos sobre distribución, costos, una imprenta a la cual acudir y las características técnicas de un archivo para presentar en imprenta, etc.
Es por eso que Relatos de ciudad Fructuoxia tiene el mismo formato que los tomos de Freedom Knights.

Muchos de nosotros somos hijos de los comics de superhéroes. ¿Eso influenció tu trabajo?, ¿Preferís historias sobre gente con o sin spandex?
Si bien mi primer comic de superhéroes fue X-Men, en ese momento no tenía en claro quiénes eran los autores que los hacían (eran Claremont y Paul Smith, nada menos). Pero donde empecé a darme cuenta que no todos los autores eran iguales fue a los 12 cuando descubrí el Superman de John Byrne (que me gustaba mucho más que el de Jerry Ordway).

O sea que siempre estuve influenciado por la estética de los superhéroes. Cuando comencé a escribir mis propios guiones, intenté hacer historias de superhéroes, pero nunca lo logré. No lograba conectar con ese tipo de relatos como para tomármelo en serio. Fue así que terminé escribiendo Relatos de Ciudad Fructuoxia, que toma la estética y algunos guiños del género, pero no su esencia.

Como lector, me gusta por igual el comic de autor que el de superheroes (ambos géneros tienen cosas muy buenas, y porquerías). En los últimos años me he alejado un poco de los superhéroes (o mejor dicho, ellos se han alejado de mí) porque las series se han vuelto demasiado complejas. Yo quiero seguir mis 3 o 4 series, pero las editoriales me obligan a leerme macro sagas, crossovers, spin offs e infinidad de series al pedo, o si no quedo por fuera de la mitad de las cosas que le ocurren a mis personajes.

Ya que ése género en particular es un medio cooperativo donde todo se hace por separado, con un guionista escribiendo la historia, un dibujante haciendo los lápices, otro entintando todo, un letrista, un colorista y un editor examinando cada paso del proceso, ¿alguna vez trabajaste en equipo?
He probado todas las modalidades: dibujé un guión de Pablo Zignone para Cisplatino, Escribí guiones para otros dibujantes para Sidekick, Cisplatino, Fructuoxia entre otras, he coloreado dibujos de otro dibujante (en este momento, en un proyecto junto a Matías Bergara), rotulé comics de otros dibujantes, e hice un comic a medias junto a Roy & Bea (donde dibujamos 50 y 50). Obviamente en el proceso donde me siento más cómodo y más en control del producto final es cuando hago todo el proceso yo mismo, desde el guión hasta el rotulado final.

Proceso de una pagina de ciudad fructuoxia by Peruzzo.

¿Cómo es tu proceso creativo?
En Fructuoxia el proceso era medio caótico: escribía un plot y algunos diálogos sueltos, y con eso me largaba a bocetar. Primero dibujaba todas las páginas a lápiz, luego las entintaba, después les daba los tonos de grises en photoshop, y con las páginas terminadas me ponía a escribir los diálogos.
Para Ranitas, donde los textos se realizan en simultáneo con el dibujo, debí respetar los procesos, y no empecé a dibujar hasta tener los guiones 100% terminados. En Ranitas dibujaba y entintaba viñeta a viñeta.

Ranitas
Publicado por
Ninfa comics/Editorial Belerofonte
124 paginas. Blanco y Negro.
Ranitas es un libro muy personal que habla de una época muy particular, contános un poco sobre la génesis y el desarrollo del mismo.
La publicación de este libro fue casi un accidente. Yo estaba más interesado en hacer historietas como lo que terminé publicando en Fructuoxia (acción, humor y reflexiones sobre nuestra idiosincrasia). Las dos primeras historietas de La Ranita (contra el jurado de Montevideo Comics y la del libro de Onetti) surgieron de modo espontáneo, para hacer catarsis frente a hechos ante los que no podía hacer nada más que protestar. Ambas superaron con creces mis expectativas. Una ganó el primer premio en Montevideo Comics 2008 y la otra fue objeto de una nota periodística en 180.com de mucha repercusión (esa semana fue la segunda nota más leída, solo superada por el anuncio que Guns n’ Roses llegaba a Uruguay –¡aguante Axl!!- )

Siempre quise publicarlas, pero era muy poco material (unas 22 páginas) así que empecé a pensar en otras historias parecidas de mi vida que pudieran ir en esa misma sintonía. Originalmente serían 2 o 3 historias más, hasta llegar a un libro de 48 páginas, en un formato similar a los comics de Fructuoxia que venía publicando. Pero cuando empecé a escribir me di cuenta que la idea daba para mucho más, y terminó siendo un libro de casi 200 páginas.

¿Haces muchos bocetos antes de comenzar o vas derecho a la página?
Siempre hago unos pequeños bocetos. No soy bueno para improvisar sobre la hoja en blanco.

Arriba y abajo: una porción de la odisea que fue tratar el mencionado libro de Onetti
luchando contra la burocracia oriental. Acá se puede apreciar claramente el humor
de Nicolás y su forma de tomarse algunas cosas. Parte de Ranitas.

¿Cuánto tiempo pasas al día en la mesa de dibujo?
Depende del día. O de los plazos. Hace algunas semanas tuve que entregar un trabajo en pocos días (4 o 5) y creo que estuve sentado de 8 a 10 horas diarias. En esta última semana me tomé las cosas con más calma y solo trabajé un par de horitas diarias. En las próximas semanas deberé volver a acelerar el ritmo para terminar la historieta que estoy preparando para Montevideo Comics.

¿Cuáles son tus herramientas? (lápices, minas, marcadores, pinceles, tinta, etc)
Todo muy convencional. Lápiz 2B para dibujar (en algunos casos, un HB, cuando quiero darle tonos de gris suave). Para entintar, dependiendo del caso puede ser un marcador (uso 02, 05 y 08) o pluma con tinta china. Los pinceles los uso para los marcos de las viñetas.

¿Qué marca de tinta china usas?
Goya.

¿Qué tipo de papel usas para dibujar?
En general uso A4 de gramaje alto. Básicamente las uso porque tienen el tamaño del scanner. Además, para los tamaños en los que edito no necesito que sean más grandes. En algunos casos uso caballito o canson, si es que voy a usar materiales tradicionales (acuarelas o medias tintas).

Portada para La Mudanza, la serie que publica en Marche un cuadrito.

¿Preferís trabajar en papel o en digital?
He empezado a dibujar algunas cosas en digital. Recientemente trabajé en tres cortos publicitarios animados que estaban basados en tres historietas mías, y debía dibujar, por ejemplo, cuatro posiciones distintas de un brazo. Trabajar en distintas capas y jugar con las transparencias me facilitó muchísimo mi trabajo.

¿Cuál es tu set up digital, que clase de equipos tenés?
Tableta Wacom Bamboo y MacBook con sistema operativo Leopard. Leopard tiene un sistema de ventanas simultáneas (exposé) muy útiles para trabajar en varios archivos de imagen simultáneos. Respecto a programas, solo uso el Photoshop. En Mac Photoshop funciona de maravilla. Es rápido y jamás se ha colgado. 
Bob Dylan by Peruzzo.
¿Cuándo trabajás lo hacés en silencio o por ejemplo escuchás la radio? 
Cuando escribo lo hago en silencio. Necesito concentrarme. 
Para dibujar escucho música. El tipo de música varía dependiendo de la hora del día. Habitualmente durante la tarde prefiero música ruidosa, y para la noche algo más introspectivo.
Tengo una especial predilección por escuchar -sobre todo en la noche- conciertos completos (generalmente grabaciones piratas). Tienen una mística especial. Supongo que esto viene de mi adolescencia, cuando el programa “No se lo Digas a Mamá” de la X FM pasaba todas las noches un concierto completo.
En estos últimos meses he conseguido una buena cantidad de grabaciones de la gira 75/76 de Bob Dylan que son maravillosos. 

Dado que vivimos en un lugar y en una cultura donde la piratería parece ser reina, y donde los comics se consiguen digitalizados prácticamente el mismo día en que salen a la venta, ¿Cuál es tu postura frente a la piratería de comics por internet?, ¿Te molestaría (o te molesta) saber que tu trabajo puede estar escaneado por ahí sin redituarte ganancia alguna? (no tomar en cuenta el trabajo que se hace para blogs y cosas por el estilo)
No hay muchos antecedentes de historietas escaneadas sin permiso en el comic uruguayo. Nadie se ha tomado esa molestia. Probablemente esa sea una pregunta para editores y/o autores extranjeros de renombre. Desde la publicación de mi primer comic en 2008 he adoptado la política de subir a mi web una versión digital gratuita de cada obra que edito. La versión digital siempre está disponible una semana antes que la impresa. Es una jugada que ha resultado positiva. Muchas personas que han comprado la versión impresa han leído antes la digital. Si bien el mercado de lectores es reducido, son personas que gustan de tener un libro-objeto en papel. En ese sentido, considero las versiones digitales e impresas complementarias. 
¿Cuál fue la sensación al ver tu primer trabajo publicado (y donde fue)?
Mi primer trabajo publicado fue en la revista NEO de Leo Lagos en 2006.
Yo le había mandado unos dibujos y me propuso ilustrar una nota que estaban armando sobre Mutantes, con motivo del estreno de X-Men 3.
La sensación fue increíble porque se dio algo que rara vez nos ocurre a los dibujantes: ver a muchos lectores mirando y comentando tu trabajo. NEO organizó un preestreno de X-Men 3 y repartía la revista en el evento. Mientras la gente hacía cola esperando para entrar, leía la NEO. Yo aproveché para pasearme en silencio entre la gente y escuchar sus comentarios (por suerte, positivos). Lástima que después entramos al cine y vimos X-Men 3…

¿Cuándo estás escribiendo y dibujando un libro (cómic), que viene primero?, ¿Cómo hacés para trabajar la historia?
Todo parte de una idea, que no es más que una oración. Esa idea se transforma en un párrafo. A ese párrafo le voy agregando cosas hasta convertirlo en un plot. Con el plot armado, empiezo a trabajar en los diálogos y en los pormenores de la historia (que recurso narrativo usar para que un personaje se entere de algo, o como resolver este otro plot, etc.).

Parte del proceso de su intervención en el proyecto Bandas Orientales. Notese que Nico dibuja el texto en la misma pagina en vez de hacerlo luego en la computadora.

¿Cuándo haces thumbnails, seguís el orden secuencial o vas saltando de escena en escena yendo a las cosas específicas que más te llaman la atención primero?
Depende de la historia. En algunos casos sigo el orden secuencial, como en Ranitas, donde el relato es costumbrista. En Fructuxia voy armando las distintas escenas. Hay días que me siento más inspirado para bocetar secuencias de diálogos, y otros que me salen mejor las escenas de peleas y acción.

Ya que muchas veces nosotros mismos tenemos que ponernos diferentes trajes (el de guionista, dibujante, entintador), ¿Sos de ponerte en el lugar del editor mientras estás trabajando?, ¿Te vas auto editando a vos mismo o dejás que las cosas salgan como salgan?
Desde un primer momento tuve en claro que nadie iba a editarme, y que debía abrir ese camino por mi lado. Como –supongo- todos los dibujantes, yo quería concentrarme solo en dibujar, y dejar la parte burocrática en terceros, pero luego aprendí que nadie que pretenda editar en este país puede darse ese lujo.
Así que de a poco tuve que ir interiorizándome con todos los otros aspectos de la producción editorial: la imprenta, la edición, la distribución, la promoción.

¿En qué consiste el hecho de hacer un cómic más allá de escribirlo y dibujarlo?
Es la forma en que mejor me expreso.

¿Cuándo estas en medio de un proyecto tu forma de trabajar es fluida o sos más bien estructurado?, ¿Sos de cambiar cosas a medida que las vas haciendo o te regís por el guión?
Cuando empiezo una nueva historieta me planteo un cronograma (que suele ser de 4 a 6 meses) y luego hago todo lo posible por cumplirlo. Obviamente esto no es sencillo, ya que la realización de la historieta no es mi única actividad, y hay momentos en el año donde tengo que dejarla un poco de lado. Pero siempre intento volver al cronograma original.

Respecto a cambios en el guión, durante el proceso de escritura hay muchos cambios. En Ranitas, que es un libro de casi 200 páginas, quedaron afuera de la versión final 7 u 8 capítulos que podrían haber sido 150 páginas más. Por otro lado, tres días antes de entrar en imprenta escribí y dibujé el epílogo.
Pero en general, cuando se empiezan a dibujar ya es más difícil hacer cambios sustanciales en la historia. En mi caso los cambios posteriores son en los diálogos.

Pagina interior de ranitas
donde hace referencia a
uno de los boliches de su juventud.
¿Sos de usar referencia?, ¿Cuál es tu relación con ella y de donde la conseguís?
En los libros de Fructuoxia no usé ninguna referencia. Debería haberlo hecho, y hoy veo esas páginas y no me gustan nada (especialmente los autos y los edificios). En Ranitas debí usar muchísimas referencias pues estaba mostrando lugares reconocibles de Montevideo. Esa fue una de las etapas más divertidas del proceso, pues volví a todos los lugares de mi adolescencia para sacar fotos.

Lo que no me gusta demasiado es el abuso de la referencia fotográfica, como lo hacen Grag Land o Salvador Larroca. Me resulta bastante molesto que Tony Stark tenga la cara de Sawyer y que Pepper sea Nicole Kiddman.

Claro, lo que pasa es que es distinto usar una foto para ver cómo es un auto o un edificio a ya pasar a copiar directamente rostros y gente como suelen hacer ellos o Alex Ross.
El caso de Alex Ross creo que es distinto, porque el tipo usa las fotos como guía en iluminación y pliegues de ropa, pero si une ve los actores que usa, y luego los compara con los dibujos finales, se puede ver que no es un calco.

Otra cosa es lo que hacen Land o Larroca, que calcan fotos o capturas de películas. Según me ha dicho gente que trabaja en Marvel, hoy en día esto es una imposición editorial, y si querés laburar con ellos tenés que hacer las cosas así.

¿Buscás o ves arte fuera del terreno de los comics?
Todo el tiempo. La música –escucharla, no tocarla- ocupa un lugar muy importante en mi vida. Mucho más que los comics.
También me gusta la pintura. Hace unos años en Chile pude ver una exposición enorme de obras de Andy Warhol que fue impactante. Una de las experiencias más increíbles de mi vida fue cuando visité –a los 14 años- el museo Dalí en Figueras. Un living que forma la cara de una mujer, un barco flotando en el techo, un ropero que es la venus de Milo, un Rolls Royce que es una fuente. Surrealismo puro…
También me gusta mucho el cine. Al igual que con los comics, me gusta balancear el cine de entretenimiento con el de autor.

Algunos de sus trabajos en el campo de la publicidad.

¿Cuáles son tus influencias como artista?
Son muy variadas. Van desde Stoll & Rebella (Dúo de directores responsables de las películas “25 Watts” y “Whisky”) o Tarantino a la hora de escribir guiones, o de Bob Dylan o Kurt Cobain por la integridad de su obra, o Jaime Roos y su capacidad de retratar nuestra idiosincrasia y lograr conmover con elementos cotidianos y reconocibles. En el dibujo van desde Jim Lee y John Byrne hasta Uderzo, Pratt, Quino o Crumb. En guión de historietas, mi favorito absoluto es Neil Gaiman. En cuanto a escritores, mis preferidos son los Beats (Keruac y sus amigos: Ginsberg, Cassady, Burroghs), aunque también me marcó enormemente el Guardián Entre el Centeno de Salinger.

¿Si tuvieras que describirte de alguna forma, como lo harías?, ¿Artista, historietista, narrador, caricaturista…?
En las tarjetas de embarque de los aeropuertos pongo Ilustrador/Guionista.
Creo que es una descripción bastante acertada de mi trabajo.

¿Querés publicar cómics en Uruguay? Bueno entonces anda llevando.

Vos sos una persona que hace un poco de todo, escribís, dibujás, rotulás, editás ¿Cuál es tu parte favorita del trabajo?
Todas las etapas tienen cosas muy disfrutables, y otras bastante tortuosas. Tal vez mi parte favorita sea cuando empiezo a pensar una historia de cero sentado en la computadora. Tirar ideas, imaginar personajes, pensar en todas las posibilidades de la historia. Me hace acordar mucho a mi niñez, cuando jugaba con mis G.I.Joes, Thundercats o Súper Amigos e inventaba sus aventuras.

¿Qué factores conviene considerar a la hora de imprimir?
Costos (calidad del papel, gramaje, lomo o grampas, color o blanco y negro), tiraje (suelen ser de entre 500 y 1.000 ejemplares) y distribución (si el libro lo distribuirán los autores, si habrá una distribuidora, si llegará a kioskos, en cuyo caso hay que arreglar con los canillitas…)

Ah, los avatares de la fama! Una tira de “La Liga Latina” que tiene a nuestro entrevistado como protagonista.
Guion de Silvio Galizzi / Dibujos de Matías Bergara. Publicado también en Marche un cuadrito.

Vos viajas mucho a varias convenciones de Latinoamérica ¿Pagás vos mismo por esos viajes o te invitan? ¿Cómo es toda esa historia?
He tenido la suerte de ir a varias convenciones. En estos últimos años se ha generado una especie de colectividad muy linda entre los autores de la región (argentinos de Bs As, Rosario, Córdoba, Mendoza, chilenos, peruanos, bolivianos, venezolanos, brasileros). La parte más divertida de esos eventos es en la noche, cuando salimos en patota a cenar y a boliches.

En cuanto a la financiación, inicialmente pagaba todo yo (lo sigo haciendo en algunas convenciones) pero a medida que vas conociendo gente los gastos empiezan a reducirse (te podés quedar en casas de colegas en vez de hoteles, en algunos casos la convención paga las comidas, etc).
Por otro lado, desde la creación de AUCH existe un programa del MEC de cofinanciación de eventos internacionales, donde el autor tiene cubierto el 60% del viaje.


Si tuvieras que pintar un panorama del cómic uruguayo desde adentro ¿Qué dirías? ¿Cómo lo ves? ¿Nos conocen afuera?
La última vez que nos visitó Chiqui Vilca, organizador de Lima Comics, me dijo que él veía a la historieta uruguaya actual en un nivel muy alto, solo comparable con el de Argentina. Habiendo visto trabajos de casi todos los  países de la región, puedo decir con mucho orgullo que estoy de acuerdo. En esos países existen excelentes autores y obras, pero son aisladas. No tienen una continuidad de trabajos de buen nivel como viene sucediendo en Uruguay en los últimos 4 o 5 años. 

Hace unos años Matías Castro dijo que la historieta uruguaya tenía espasmos.  Cada 10 años aparecía una nueva camadas de autores, que luego desaparecían (emigraban o abandonaban), y todo volvía a foja cero. Creo que la diferencia esta vez fue que tuvimos una serie de autores y editoriales que lograron pasar esa barrera (Belerofonte, Renzo Vayra, Dragón Comics, Nicolás Rodríguez Juele, Guacho) y continuaron mejorando, tanto en lo artístico como en el aspecto editorial. Hay que destacar especialmente el rol que han jugado los Fondos Concursables en ayudar a que se mantenga esta continuidad en las publicaciones, financiando ediciones de gran calidad que ha permitido que las novelas gráficas uruguayas sean competitivas en la región. También fue muy importante el apoyo de eventos como Montevideo Comics y Continuará, donde tenemos un ámbito muy bueno para mostrar, difundir y vender nuestro trabajo.

¿Es una profesión solitaria la del historietista?
En general uno está solo en la mesa de dibujo (aunque he compartido jornadas de dibujo con colegas, y es algo muy divertido) o sea que desde ese punto de vista, evidentemente es más solitaria que la de un guarda de bondi. Pero es una profesión que te permite hacer muchos amigos que están en la misma que vos. Yo estoy siempre en contacto con colegas. Nos mandamos las páginas y guiones que estamos haciendo, nos damos consejos, preguntas, críticas.

¿De que trabajás para pagar las cuentas?  
Mi fuente de ingreso más estable es ilustrar libros infantiles para una editorial en EEUU. Últimamente he estado trabajando mucho en publicidad. Los tiempos suelen ser terribles, pero pagan bastante bien. Junto con un amigo que vive en Japón hemos hecho algunos proyectos de animación para Namibia.
Algunos de sus dibujos para los libros infantiles.
¿Cómo historietista, que es más importante, el dibujo o la narrativa?
Narrativa. Nos dedicamos a contar historias. 
¿Qué es lo que intentás transmitir cuando hacés un comic?
Ni idea. Cuando encuentro un tema que puede convertirse en una buena historia, voy a por ello. Pero no lo racionalizo tanto.
¿Cuál es tu mayor satisfacción al hacer comics?
Cuando alguien se acerca a decirte que ha disfrutado con un trabajo tuyo, es una sensación muy gratificante.  Pero lo más importante siempre es que me guste a mí. Ver un trabajo mío terminado y pensar que yo hubiera comprado ese libro es lo mejor que uno puede pedir (no me ha pasado muchas veces. Creo que solo una).

Su pagina preferida hasta la fecha. De La Mudanza.
¿De ser capaz de elegir, donde te gustaría publicar? (Revista, país, editorial, no importa)
Cuando era adolescente estaba fascinado con los X-Men, y mi sueño era trabajar en Marvel. Hoy en día -luego de haber conocido varias personas que trabajan en ese mercado- no me llama mucho la atención. Obviamente la paga es muy atractiva, pero ser una parte tan pequeña en un engranaje enorme (donde siempre se está sujeto a decisiones editoriales que suelen tener más que ver con aspectos económicos que artísticos) no es muy estimulante.

Distinto es el caso de los sellos –o sub sellos- donde los autores retienen sus derechos (Vertigo, Icon, Image), pero es un mundo muy difícil. Por cada Walking Dead o Daytripper hay cientos de títulos que no llegan a nada. 

Hoy en día estoy haciendo lo que me gusta, que es publicar mis historias, sin ninguna clase de control externo o injerencia (salvo los consejos de amigos y colegas, claro).  Mi idea es seguir contando mis historias, y de a poco tratando de llegar a más mercados en la región. Pero sin desesperarse. 

¿Algún consejo para el aspirante a artista?
No soy muy bueno dando consejos, así que me voy a robar algunos de Steve Jobs. Busquen algo que los haga felices. Hagan cómics porque es lo que los apasiona. Tal vez les vaya bien, tal vez no. Si es una pasión verdadera, serán felices haciéndolo. 


©2012 Brainstorm producciones
©2012 Nicolás Peruzzo para todas las imágenes

WEB:
De aca se pueden bajar el libro Ranitas completo:

y acá pueden ver mas de su trabajo:


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