Monday, January 30, 2012

Takehiko Inoue en acción.

Este es el autor responsable de dos grandes y seminales títulos del manga: Slam Dunk y Vagabond. Si bien las temáticas difieren la consistencia del trabajo es igual en ambos casos. Veamos:

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Primero tenemos el trailer del DVD llamado DRAW, originalmente un set de dos discos que cubren todo el proceso de creación de un par de páginas de Vagabond. Por suerte el trailer no tiene casi nada hablado, por lo que no hacen falta los subtítulos. Se consigue en Internet.

Luego les dejo un clip de unos 8 minutos donde se lo puede ver al autor mientras trabaja entintando una página y mientras le hacen una entrevista sobre como trabaja. Casi todo lo que está disponible de Inoue en video está o en Japonés sin subs o a lo sumo subtitulado en Inglés. En éste caso el objetivo del video es mostrar un poco como se usa el pincel a aquellas personas que no están familiarizadas con dicho elemento. Yo hubiera matado por tener algo así cuando comencé a tratar de entintar mi propio trabajo, y la verdad es que poco importa lo que digan (en este caso), el video habla por si mismo.

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Thursday, January 26, 2012

Entrevista a Salvador Sanz


Salvador es un joven artista argentino que viene haciendo cómics desde los ´90. Comenzó allá cuando la publicación de fanzines estaba en pleno apogeo y sus trabajos fueron viendo la luz en las páginas de Catzole. Allí se encargó de hacer tapas y de serializar la serie llamada Desfigurado. Siendo profesor de dibujo y dictando clases en escuelas de historietas se fue forjando una carrera que lo llevaría a publicar más tarde su primer novela gráfica, una historia de terror ambientada en Buenos Aires llamada Legión.  Con el resurgimiento de la revista Fierro bajo el ala de Página/12 comenzó a publicar una nueva serie que mezcla terror y ciencia ficción llamada Nocturno. Más tarde y dentro de la misma Fierro Sanz retoma un personaje que había comenzado a publicar en la desaparecida revista Bastión, Angela Della Morte. Además de consumado historietista es también un animador ganador de varios premios en distintos festivales por su corto Gorgonas y supo participar en películas animadas como la de Mercano el Marciano. Sus trabajos son publicados en Argentina, Brasil, EE.UU y Europa y no por ello deja de ser una persona humilde y conversadora. A continuación vamos a entrar un rato en la cabeza de una de las figuras más destacadas del comic rio platense.



Datos personales.
Nombre y apellido: Salvador Sanz
Lugar de nacimiento: Buenos aires, Argentina.
Fecha de nacimiento: 9 de junio de 1975
Base de operaciones: Buenos aires
Primer trabajo publicado: Fanzine Catzole

¿Cómo dirías que el comic entró en tu vida?
De chico me compraban historietas, las mejores eran para mi hermano  que era más grande y leía cosas como Hugo Pratt o El Eterrnauta.  A mi me conseguían unas viejas historietas españolas en blanco y negro en el parque Rivadavia y las  coloreaba con marcadores. Una vez en el palier de mi edificio  alguien tiro unas revistas “Humor”, adentro publicaban “La feria de los inmorales” de Bilal. Nunca había visto unos dibujos tan increíbles. Medio de casualidad me acerque de una a la historia adulta y ya no me llamaba la atención Patoruzito.

¿Cuándo tomaste la decisión de pasar de leerlo a hacerlo?
En el secundario con mi amigo Javier Rovella, ahí arranque y no pare más.

¿Estudiaste narrativa en algún lado? ¿Cuáles fueron tus métodos de aprendizaje?
Estudie historieta en la EAH , la escuela argentina de historieta con Alberto Pez y Marcelo Dupleich. También hice la carrera de bellas artes y estudie unos años animación en el instituto IDAC. Todo me sirvió para lo mío, pero donde también aprendí mucho fue como ayudante del historietista Gonzalo García.

En un país como Uruguay, donde hay producción pero no hay publicación sustentada por algún medio ajeno todos nos vimos forzados a auto editarnos, me imagino que como la mayoría de nosotros tuviste que tirarte a la pileta de la auto edición sin saber nadar. ¿Dónde llevaste a cabo tu investigación al respecto, como aprendiste los pormenores del asunto?
La autoedición la hice por muchísimo tiempo. Edite un fanzine llamado Catzole en los noventas con Javier Rovella, Julio Azamor  y otros amigos artistas; es un camino difícil que hice por necesidad de mostrar mi trabajo y me dio muchas satisfacciones. Aprendimos a la fuerza el trabajo del editor, el distribuidor y vendedor de nuestro propio trabajo. Pero ahora que publico profesionalmente, creativamente no encuentro la diferencia, porque trato de publicar en lugares donde me dan libertad de contenidos como Fierro, Ivrea o donde sea. Una gran diferencia es que tu trabajo se exhibe mejor, tiene mejores tiradas y llega a más lugares. Pero obviamente, el verdadero quiebre es cuando te empiezan a pagar por tu trabajo.


Muchos de nosotros somos hijos de los comics de superhéroes, pero en tu caso creo que la ciencia ficción tiene mayor peso ¿Eso influenció tu trabajo?, ¿Preferís historias sobre gente con o sin spandex?
Por alguna razón nunca me interesaron los superhéroes. Nunca me identifique mucho con ellos y su universo, pero tengo que reconocer que hay  grandes obras y grandes artistas en ese genero. Pero por ahora sigue sin llamarme la atención  trabajar en ese mercado. Mis géneros favoritos son la ciencia ficción y el terror.

Ya que ése género en particular es un medio cooperativo donde todo se hace por separado, con un guionista escribiendo la historia, un dibujante haciendo los lápices, otro entintando todo, un letrista, un colorista y un editor examinando cada paso del proceso, ¿alguna vez trabajaste en equipo?
Trabaje mucho en equipo haciendo animaciones tanto personales como proyectos comerciales, en la historieta trabaje con otros guionistas pero siempre en proyectos cortos, para proyectos largos prefiero abocarme a mis historias personales. Pero me gusta hacer todo el proceso solo, lápiz, tinta y color. Me gusta la historieta de autor. He trabajado con guionistas o porque era parte de un compromiso comercial o porque me gustaba la idea y me parecía algo bueno. No me limito, pero como que me gusta más contar mis propias ideas.

Vos sos un artista muy prolífico y trabajas en varios medios diferentes (comics, ilustración, animación) ¿En qué dirías que difieren los métodos de trabajo y cuál es tu medio favorito?
La historieta es mi medio preferido por que no se necesita a nadie más, uno esta solo en su tablero con sus materiales y su imaginación. Los demás medios son muy interesantes pero hay que trabajar en equipo y se necesita mucha plata para bancar una producción grande.

¿Cómo es tu proceso creativo?
Primero escribo el guión y a la hora de plantar las páginas las trabajo como un storyboard. Primero hago un plantado muy esquemático en chiquito para calcular que me entre lo que quiero contar en determinadas páginas, y después las boceto en hojas A4. Voy  recortando y pegando por encima las viñetas reemplazándolas hasta que funcione la secuencia. En esa etapa me preocupa muchísimo la narrativa por sobre otras cosas. Por lo general trato que sea bastante cinematográfico, respetando ejes y cosas del lenguaje del cine pero adaptado a la historieta. En el traspaso del guión al boceto me tomo la libertad de cambiar muchas cosas, que a medida que voy dibujando se me ocurren que pueden enriquecer la historia. Hago el boceto en A4, como te decía, y después lo escaneo, por ahí lo retoco en la compu y después lo imprimo en hoja A3, que es más o menos el tamaño en que dibujo los originales. Imprimo la página en dos partes y eso después lo uso para calcar el dibujo sobre la página en la que voy a entintar.

¿Cuándo trabajás lo hacés en silencio o por ejemplo escuchás la radio?
Trabajo escuchando música o con la televisión prendida cuando no necesito concentrarme demasiado.


¿Cuáles son tus herramientas? (lápices, minas, marcadores, pinceles, tinta, etc.)
Lápiz mecánico  HB 05 o el staedtler tradition HB, estilógrafos de cualquier marca, tinta china y para los valores marcadores KURECOLORS.

¿Qué tipo de papel usas para dibujar?
La hoja que consiga, la mejor es la Shoeler satinada para entintar.

¿En qué tamaño haces los originales?
Mis últimos originales miden 32 x 41cm y los de Nocturno un poquito más grandes, pero siempre alrededor de una hoja A3.


¿Cómo haces para conseguir los grises, los hacés con Photoshop o con algún material especial?
No, no, los hago con los marcadores KURECOLOR, que vienen en distintos valores de grises. Teniendo un par de ellos podés superponerlos para crear pasajes, y te permiten trabajar bastante rápido ya que tienen puntas anchas que ayudan a cubrir superficies grandes. Dí con ellos buscando valores de grises planos que no fueran generados por computadora, aunque al final ajusto nuevos valores con la PC.

¿Son caros?
Son caros, pero duran. Además venden cartuchos para recargarlos.

¿Preferís trabajar en papel o en digital?
Papel.

¿Cuál es tu set up digital, que clase de equipos tenés?
Uso una PC cualquiera y pinto en Photoshop con la Wacon Bamboo.

Dado que vivimos en un lugar y en una cultura donde la piratería parece ser reina, y donde los comics se consiguen digitalizados prácticamente el mismo día en que salen a la venta, ¿Cuál es tu postura frente a la piratería de comics por internet?, ¿Te molestaría (o te molesta) saber que tu trabajo puede estar escaneado por ahí sin redituarte ganancia alguna? (no tomar en cuenta el trabajo que se hace para blogs y cosas por el estilo)
A mí que suban mi laburo no me molesta, por ahí lo interesante es que llegas a otros lados que por ahí en papel no llegas ni a palos. No sé a qué nivel perjudica a la industria del papel, lo aprovecho porque no puedo tener la hipocresía de bajar música y películas y no querer que me suban los trabajos. No tengo una posición tomada aún sobre como esto puede afectar a una industria que se nutre de gente de mi generación, que estamos muy ligados al papel. O sea, yo leo comics en la PC pero no me gusta nada andar leyendo en el monitor, si me das la opción prefiero el papel toda la vida. Una vez bajé Desfigurado y era horrible, mal escaneado, no se podía leer nada, en ese caso, para ser pirateado mal prefiero que me manden un mail y les mando las cosas escaneadas [risas], porque de última uno se baja esa versión mal hecha y piensa que así es tu trabajo. Ahí sí que te perjudica, porque el que piensa que tu trabajo es una porquería porque está mal escaneado no va a ir a comprarse la versión impresa del libro.

¿Cuál fue la sensación al ver tu primer trabajo publicado (y donde fue)?
Mi primer trabajo publicado profesionalmente fue en la revista bastión, fue el primer episodio de mi personaje ANGELA DELLA MORTE. La sensación de satisfacción siempre es la misma hasta el día de hoy, necesito ver mi trabajo editado, es el verdadero medio para el que hago mi arte. Hasta que no se edito mi obra no esta terminada. Claro que lo primero que veo son los errores y hasta que no me relajo no lo disfruto tanto.

¿Cuándo estás escribiendo y dibujando un libro (comic), que viene primero?, ¿Cómo hacés para trabajar la historia?
Mis ideas parten de imágenes desde el principio, mientas dibujo se me ocurren ideas para contar. Y cuando la escribo la imagino visualmente, hago un guión literario sin demasiadas descripciones, las necesarias para no olvidarlas ya que las voy a dibujar yo mismo. Trato de trabajar bastante los textos que irán en la página, aunque una vez dibujadas las páginas suelo retocarlos de vuelta para que se integren más al dibujo. Es un ida y vuelta constante, entre texto y dibujo y hay historias que  precisan más del texto que otras. Hay veces que las dejo descansar en mi cabeza (a las ideas), para ver si realmente se me ocurrieron a mí o si salen de otro lado. Porque a veces pasa eso de que se te ocurre algo y decís “uy, que buena idea para contar una gran historia” y resulta que es algo que ya está hecho. Pero bueno…no es culpa de uno, uno trata de contar su versión de la historia. Igual yo creo todavía se pueden crear cosas nuevas, quiero creer que todavía se puede innovar. No me creo eso de que no hay nada nuevo bajo el sol.

Lápices para una página de Barón Fluo.
Continuación de Angela Della Morte publicada
en la revista Fierro.
¿Cuándo haces thumbnails, seguís el orden secuencial o vas saltando de escena en escena yendo a las cosas específicas que más te llaman la atención primero?
Primero hay una estructura muy básica que depende de que vas a contar y cuantas páginas tenés para hacerlo, de ahí vas ajustando hasta llegar a la narrativa específica de cada viñeta.

Más o menos, ¿Cuánto tiempo te lleva hacer una página?
Depende de la complejidad de la misma, no es siempre igual, pero más o menos dos días por página es mi promedio.

Ya que muchas veces nosotros mismos tenemos que ponernos diferentes trajes (el de guionista, dibujante, entintador), ¿Sos de ponerte en el lugar del editor mientras estás trabajando?, ¿Te vas auto editando a vos mismo o dejás que las cosas salgan como salgan?
Trato de librarme totalmente, no ponerme ningún limite creativo. Luego el editor decide si le interesa mi trabajo y lo ve publicable, ese es su trabajo.

¿Cuándo estas en medio de un proyecto tu forma de trabajar es fluida o sos más bien estructurado?, ¿Sos de cambiar cosas a medida que las vas haciendo o te regís por el guión?
Dibujar mis propias historias me da la libertad de tener la posibilidad de alterar el guión hasta el último momento, y trato de aprovechar ese  recurso. Cuando es una historia larga, el tiempo de realización es muy largo y en el medio se te siguen ocurriendo ideas que le pueden aportar mucho tanto desde lo visual como desde lo narrativo.

Ya que prácticamente todo tu cuerpo de trabajo ha salido primero serializado y luego compilado en libros ¿Esto influye en vos a la hora de planear un trabajo nuevo?
Siempre pienso mi trabajo para que finalmente sea editado en libro, para el lector al que le gusta ese formato.

¿Qué preferís: serializar algo o te gustaría trabajar en un libro completo y publicarlo una vez que esté terminado?
Prefiero la serie por una cuestión económica. La obra ya se va financiando a media que se va publicando cada episodio.

¿Quién se acerco a quién para publicar en Fierro? ¿Fuise vos con el portfolio bajo el brazo o te llamaron ellos? El libro de Nocturno es idea tuya ofrecida a Ivrea o ellos te llamaron?
Cuando salió la nueva “Fierro”, me acerqué a la Redacción y dejé muestras en un sobre; con Ivrea les mandé muestras por mail. La actitud es esa, suele haber una forma de llegar a las editoriales y acercarles tu material; el tema es que les interese la propuesta.

¿Cómo surge “Legion”?
Venía haciendo unos capítulos de Angela Della Morte para la revista Bastión y paralelamente surgió lo de hacer una novela gráfica con la gente de Ivrea. Me gustó porque yo no tenía nada publicado, nada mío solamente, siempre había participado en revistas. Esta era mi oportunidad de hacer una novela gráfica, una obra, un libro con mi nombre en la tapa, donde yo tuviera el control total de la obra. Eso me gustó mucho.

¿Y lograste trabajar con esa libertad?
Sabés que sí, o sea, ellos lo que me pidieron era…hubo al principio un ida y vuelta de ideas donde yo presentaba proyectos y ellos me decían “éste no nos gusta por tal cosa, o aquel no nos convence por tal otra”. Ellos me pedían una sinopsis o algo así, pero ya les gustaba el dibujo de lo que había hecho en Angela. Era como que el dibujo ya estaba vendido, ahora ellos me decían “vendenos una idea”. Lo que sí me dijeron fue que querían algo de terror, y con eso ya me fui manejando. Como lo que buscaban era algo de terror propiamente dicho fue así que surgió la idea para Legión. Yo había pensado en hacer algo con un ejército infernal que venían a destruir todo, pero después salió el tema del color. Yo había propuesto hacer un libro en blanco y negro, pero uno de los requisitos que había de su parte era que insistían en que hubiera color. En realidad me habían dado la opción de que fuera en blanco y negro, pero tenía que tener 100 páginas, y si era en color iban a ser 48. Yo estaba medio inseguro con los tiempos ya que 100 páginas me iban a llevar mucho tiempo, porque encima había una fecha de entrega, así que me metí de una a hacer 48 páginas. Además yo quería que fuera en blanco y negro porque después el guión habla de un color que nadie vio y que inventó una pintora que se llama “Ultramal”. Una de las cosas que me llama la atención era eso de jugar con las limitaciones que tiene una historieta, eso de que no tienen sonido, y en éste caso la limitación con el color me interesaba, ya que se hacía mención a un color que nunca había sido visto por nadie. Creo que ganó mucho siendo a color, ya que logro hacer que el color se introduzca de una manera, salga de otra, y de esa forma se integra a historia y cobra otra importancia.

Tapa de la edición Argentina.
¿Cómo llegan a dar con esa tapa?
Ivrea venía publicando mucho manga y en ese punto querían comenzar a publicar cosas nacionales, cosas que se identificaran con el lugar, no querían historias ambientadas en Japón. De hecho la portada fue objeto de discusión con Leandro Oberto (el editor) porque yo había presentado varios bocetos con el personaje ese, el bicho de Legión pero con distintos fondos. El es un tipo que te deja trabajar tranquilo, pero eso sí, en la tapa quiere tener una última opinión, quiere que le guste a él, y si no le gusta hay que cambiarla, porque la tapa es la que vende el libro. Yo había hecho otra con un puente de fondo porque no quería caer en la obviedad de caer en el obelisco o la casa rosada, el obelisco ya se volvió un cliché. Había usado un puente de los lagos de Palermo pero ese bien podía ser un puente de cualquier otro lado. Fue en base a esas idas y vueltas que surgió la idea de usar al shopping del Abasto como fondo.

A mí me pasó algo muy gracioso, yo estaba trabajando en una tienda de comics en EE.UU cuando de pronto veo la edición americana de Legión, y lo que me llamó enormemente la atención fue que reconocí de inmediato al Abasto, ahí fue que quise conseguir el libro por curiosidad pero estaba agotado ¿Cómo llegaste a publicar con IDW?
Que bueno que lo viste en la tienda! Fue através de un agente, yo no tuve contacto directo con la gente de IDW. pero exceptuando la frase cita de Leonardo da Vinci que nunca entendí por que no la incluyeron, el libro es exactamente igual a la edición argentina.

Frase omitida en la versión americana de Legión
a la que Salvador hace referencia.

¿De dónde sale eso de meter gore?
A mí me gusta mucho lo de crear ambiente y atmósfera, así, al estilo cinematográfico, pero así como me gusta eso también me gusta mostrar. Por eso aparecen las cabezas cortadas y ese tipo de cosas, porque me gusta ver también.


¿Qué nos podés contar de Nocturno?
Había mandado una propuesta de unas cuatro páginas con ese universo de personajes que se transforman en pájaros y a los de Fierro les gustó y me pidieron otra. Cuando hice esa segunda me pidieron otra más y ahí como que vimos que daba para más, no es que yo haya caído ya con la idea de hacer esa historia en particular, se fue dando. Pero ahí sí yo ya tenía ganas de hacer una historia más ambiciosa y más larga. Yo ya me tenía más confianza con los tiempos, capaz que ahora en unos meses podía hacer una historia de 100 páginas. Encima tengo un medio que me está publicando, que me está pagando como Fierro, así que me dije “Vamos a darle con todo!”.

¿Fue medio irregular a la hora de salir, no?
Lo que pasa es que la Fierro se había planteado salir como una revista de antología pero sin series, y a medida que ellos se iban reestructurando entorno al formato yo también me iba acostumbrando al ritmo de trabajo. Por eso es que fue saliendo de forma tan dispar, donde por ahí salía un capítulo y después no salía de nuevo por un par de meses. Yo les decía que mi historia tenía “continuará” y que al hacer eso me estaban complicando, pero era lo que había, y no era la mía la única historia serializada que sufría por eso. Pero paralelamente ya la iba pensando como novela gráfica, así que me fumé todas las interrupciones y para cuando había terminado de publicarla en Fierro (un par de años más tarde) ya había venido hablando con Ivrea para publicarlo como libro, y como Legión había vendido muy bien me dijeron que sí. Después lo que hice fue retocar un poco aquellas primeras páginas que había hecho para Fierro y me encargué de corregir algún que otro dibujo que por ahí no me convencía del todo. Pero tampoco podía corregir todo, porque si no me tengo que poner a re dibujar todo [risas]. Arreglaba cosas como una cara o una manito, que se yo.

¿Siempre sos de hacer retoques cuando pasas de la versión serializada a la de libro?
No siempre, bueno, si…si puedo, si no son muchos cambios. Cuando salió Desfigurado en libro lo hubiera querido retocar, pero es un trabajo tan viejo que ya casi ni me reconozco yo mismo el dibujo. En ese caso tendría que sentarme y dibujarlo todo de nuevo, y no dá. Funciono en su momento y aprendí en base a los errores que cometí ahí, no tiene mucho sentido cambiarlo ahora. Yo tengo un problema con la figura humana, porque la figura humana es algo que todos vemos todo el tiempo, así que cuando algo queda mal, cuando está mal representada, todo el mundo se da cuenta. Es donde uno tiene que concentrarse más, uno trata de relajarse y disfrutar, pero bueno, las cosas pasan y uno tiene que aprender a vivir con eso. Yo creo que es algo que nunca terminás de aprender del todo, siempre se aprende algo nuevo.

"Turntable"de un robot diseñado para Angela Della Morte.
 Aqui se puede apreciar cierta influencia del campo de la animación.

¿Sos de usar referencia?, ¿Cuál es tu relación con ella y de donde la conseguís?
Bajo muchísima documentación pero para las locaciones, los vehículos o la ropa. Para la figura humana raramente y a veces tomo yo mismo la foto si es alguna pose compleja.

¿Buscás o ves arte fuera del terreno de los comics?
Escucho mucha música, me gustan el cine y la literatura, aunque últimamente ando con poco tiempo para leer. Pero es algo que disfruto mucho.

¿Cuáles son tus influencias como artista?
He aprendido de muchos autores y aún ahora sigo aprendiendo. Antes me gustaban Enki Bilal y Richard Corben, luego conocí a Alberto Breccia, Moebius, Guido Crepax ,Katsuhiro Otomo, Oscar Chichoni, Takehiko Inoue y muchos ilustradores conceptuales y directores de cine. En una época leí mucha literatura fantástica, cosas como Lovecraft y eso, así que eso tiene que caer también dentro de las influencias.

Salvador hace su versión de los personajes de Liniers como invitado en Macanudo.

En una entrevista anterior que hiciste para la Fierro había una pregunta que se destacaba del resto, la hizo Ayar y creo prudente reproducirla. “Casi todos los artistas tienen un conflicto básico, una situación determinada que los obsesiona, o tal vez alguna idea o alguna búsqueda determinada que se refleja en las obras de forma recurrente. En tu caso ¿Cuáles son las ideas que se van repitiendo desde Catzole hasta Fierro? ¿Han ido modificándose?”
Creo que en mis primeros trabajos la cuestión del arte como herramienta para diversos propósitos ha estado muy presente. Pero no es algo en lo que me he propuesto insistir, se ha dado inconscientemente: en “Desfigurado” el arte es la llave a la iluminación, pero en “Legión” y el cortometraje “Gorgonas”, la pintura y la música son la puerta al Apocalipsis. En mis últimos trabajos me estoy alejando de esa premisa, y aparecen otros temas. Prefiero que el lector los encuentre por sí mismo. Creo que la obra debe hablar por sí misma y el autor no tenga que andar explicándola.

¿Si tuvieras que describirte de alguna forma, como lo harías?, ¿Artista, historietista, narrador, caricaturista…?
Historietista.


¿De que trabajás para pagar las cuentas?
Vivo del dibujo en general, aparte de las historietas también trabajo para productoras de publicidad haciendo storyboards.

¿Cómo artista, que es más importante, el dibujo o la narrativa?
Ambas fusionadas en una. Si me gustara alguna mas que otra no haría historietas.

¿Qué es lo que intentás transmitir cuando hacés un comic?
Yo siempre escribo sobre un mundo personal de fantasía que crece en mi mente y pide salir al mundo exterior. Expresarme de esta manera artística es una necesidad para mí y no puedo dejar de hacerlo. Es mi forma de escape de la realidad.

¿Cuál es tu mayor satisfacción al hacer comics?
Me gusta narrar, desarrollar un mundo y necesito más de una sola imagen para darle sentido y enriquecerlo. Trabajo mucho y muy duro para obtener el mejor resultado, por eso la satisfacción pasa mas al final, cuando esta editado. Pero mi satisfacción mas grande es cuando alguien lee mis historietas y las disfruta, logra adentrarse en mi mundo personal, que está ahí en el papel y lo hace propio. Lo interpreta y le da vida a su manera.

¿De ser capaz de elegir, donde te gustaría publicar? (Revista, país, editorial, no importa)
Cualquier mercado es importante para mí.  Los que menos conozco me generan mucha curiosidad, Rusia, Japón, en cualquier parte.

¿Algún consejo para el aspirante a artista?
Sean originales, no intenten imitar nada que se haya hecho, aún se puede crear algo totalmente nuevo. Hay que creer en eso.


©2012 Brainstorm producciones.
©2012 Salvador Sanz para todas las imágenes.


Para más trabajos de Salvador:

Saturday, January 21, 2012

Charla de Liniers.


Liniers Siri, mejor conocido como el caricaturista argentino responsable de libros como Macanudo, Bonjour y Conejo de viaje nos brinda un agradable momento diciéndonos cuales son las novedades tecnológicas y como hacer para evitarlas. Imperdible video donde no solo comparte algunas de sus técnicas a la hora de trabajar sino que además nos muestra su genial sentido del humor. Yo quiero entrevistarlo para éste proyecto, hay que ver si él se prende. Crucen los dedos.

Monday, January 16, 2012

Una charla con Uderzo.


Una entrevista hecha para la televisión Española en la cual Albert Uderzo (co-creador de Astérix) habla un poco sobre la creación del álbum "El libro de oro" realizado por los 50 años de Astérix. Entrevista realizada por el periodista Oscar lópez para el programa "Página 2" emitido en España por RTVE.

Friday, January 13, 2012

Una entrevista con Craig Thompson.



 Hay veces en las que entrevistar a ciertos autores se hace muy difícil, ya sea porque ellos están muy ocupados trabajando todo el día y eso hace que nunca estén disponibles o porque uno mismo no tiene los medios para poder acercarse a ellos y entrevistarlos en persona. También están los que se hacen las estrellas y directamente no te contestan ninguno de los 400 mails que les mandas solicitando una entrevista. Pero en fin, dibujar cómics es un trabajo que consume mucho tiempo y demanda mucha tranquilidad y soledad, es por ello que cuando el autor se hace un tiempo para responder unas preguntas, uno, en su lugar de entrevistador trata de sacarle el mayor jugo posible al tiempo que nos brindan y en ese rato les preguntamos de todo.
 En el caso particular de Craig, él es un autor de cuyo trabajo me enamoré ni bien comencé a leer su libro “Blankets” (cobertores, frazadas) y siempre me ha llamado la atención el ver cuál es su proceso creativo y como trabaja, pero lamentablemente no es una persona muy fácil de ubicar. Sus obras son extensas y muy abarcativas, y él tiene la costumbre de ir documentando la evolución del proyecto en el que esté trabajando en su blog doot doot garden, blog que comencé a seguir desde que vivía en EE.UU.
Dado que él es un autor anglo parlante (lógicamente) la barrera idiomática suele interponerse entre sus trabajos, sus entrevistas y sus posibles seguidores de habla hispana que no saben inglés. Es por una conjunción de todo lo mencionado anteriormente que a falta de poder entrevistarlo yo mismo decidí tomar cuatro entrevistas realizadas por otros periodistas y desglosarlas hasta darle al contenido la forma de una única entrevista que se adapte al perfil de las que hago para éste proyecto. Mi trabajo en éste caso consiste en recopilar, editar y traducir el material que están por leer. Todos los autores originales están reconocidos y pueden ir a leer los artículos completos de cada uno siguiendo los links al final de la nota. Con todo eso dicho procedemos con el material.

 Craig Thompson nació en Michigan, el 20 de septiembre de 1975 en el seno de una familia de granjeros cristianos fundamentalistas. Comenzó a hacer historietas desde su adolescencia tardía, su primer trabajo publicado es una novela gráfica llamada Good-bye, Chunky Rice, que editó bajo el sello Top-shelf en 1999. Se trata de una historia de carácter semi-autobiográfico que gira en torno a un ratón y una tortuga. Realizado en un estilo típico del cartooning y con animalitos tiernos como personajes centrales no es una sorpresa que no haya tomado al sub-mundo del cómic independiente por sorpresa. Sin embargo con el tiempo fue cosechando más y más seguidores, quienes gracias al boca en boca fueron difundiendo su trabajo. En el 2000 Good-bye, Chunky Rice hizo que Thompson ganara el premio Harvey como mejor talento nuevo.
 Con un libro y un par de premios importantes bajo el brazo el joven autor decide embarcarse en su próxima obra, un libro más complejo, más adulto y decididamente autobiográfico. El nuevo proyecto terminaría siendo el indispensable y gigantesco mamut editorial que se llama Blankets, también publicado por Top-shelf.

 Hijo de una familia cristiana y criado en una casa absolutamente conservadora aborda en su libro temas como el crecimiento, el paso del tiempo, la religión, el amor y la búsqueda de la propia identidad de una manera honesta y francamente refrescante. Su estilo de dibujo, lleno de toques impresionistas y patrones en los cuales parece dar rienda suelta y escribir lo que su conciencia le dicta. Todo esto junto con una exquisita narrativa poética crearon una hermosa y cálida historia de amor y decepción que es ampliamente reconocida como una de las mejores novelas gráficas jamás escritas. Pero el proceso no fue inmediato, tardó varios en completar la titánica novela de más de 540 páginas. En 2003, luego de que el libro llegara a los estantes de varias librerías Thompson se encontró recibiendo premios por montones, algunos Incluyen el Eisner, el Harvey y el Ignatz (la sagrada trinidad de los premios americanos para el cómic) mas otros tantos de igual prestigio alrededor del mundo. La crítica y los fans lo llenaron de alabanzas y lo volvieron un referente de la nueva camada de jóvenes autores. Pero ni cegado por el éxito ni por los premios Thompson decidió embarcarse nuevamente en otro proyecto titánico, aún más ambicioso y largo que Blankets.
 Así que se mete de nuevo de cara a la mesa de dibujo y luego de batallar con el cansancio mental y la extenuación física que terminó ocasionándole problemas de salud se las ingenia para atacar su nuevo proyecto; un cuento de hadas centrado en la cultura islámica de más de 650 páginas llamado Habibi (Mi amado).

 Iniciando su trabajo a fines de 2004 y pensando inicialmente en publicarlo en 2009 el libro terminó llevándole unos siete años para ser producido en su totalidad. Esto se debe a la enorme cantidad de detalles que lo pueblan y que todo en él está hecho a mano, desde las guardas de algunas páginas hasta los patrones que separan cada capítulo, llegando incluso al número que acompaña y numera cada una de sus páginas. Durante el proceso de desarrollo de Habibi Thompson se vio envuelto en interminables giras de presentación de Blankets que lo llevaron por toda Europa y los EE.UU. Durante su tour europeo visito Egipto y Marruecos y de ese viaje se desprende su travelogue (o diario de viaje) Carnet de Voyage también publicado por Top-shelf. Luego de seguir de gira por un tiempo, de lidiar con problemas de salud y personales y de reestructurar Habibi más de una vez el libro fue finalmente publicado en 2011 a través de Pantheon Books, cosa que marca además el cambio de editorial para el autor, pasando de una editorial chica a una mucho más masiva.
 Tengo ahora el placer de dejarlos con la siguiente entrevista realizada al autor, uno de los paradigmas modernos del comic independiente.

Comencemos con una pregunta estándar, ¿Cuál es tu historia personal con los cómics? ¿Cómo descubriste los cómics cuando estabas creciendo?
Los primeros cómics que recuerdo obtener eran unos de Spiderman que venían acompañando al diario Daily Texan y que mi abuela solía mandarme. Eran gratis—además de eso, eran tiras de diarios, cualquier cosa que fuera gratis, que fuera cómic, yo lo leía. Y yo amaba los cómics de chico, pero no sé si necesariamente los amaba más que al resto de las porquerías que me gustaban—ya sabés, como las películas y los video juegos, o los juguetes y los dibujitos animados de los sábados a la mañana. Cerca de la pre-adolescencia, entrando en la secundaria se me dio por el asunto del  “coleccionismo”, y luego medio que se disipo para cuando llegué a la secundaria porque ahí me interesaron las chicas. Así que no fue hasta que comencé la facultad que mi verdadero interés por ellos se desarrolló.

¿Qué leías en aquel momento?
Lo primero que encontré fue Madman de Mike Aldred y Bone de Jeff Smith. Y esto surge al estar rodeado por un contexto de amigos lectores de cómic durante toda la secundaria, ellos iban y hacían el esfuerzo para “venderme” los cómics—me llevaban a tiendas de comic o me prestaban cosas…pero nada de eso me enganchaba. No lo entendía para nada. Era como que pensaba “Esta bien, cómics…como sea”. Luego cuando cumplí 19, o por ahí; ahí fue cuando esos libros aparecieron en el mercado. Un amigo me arrastraba a la tienda de comics y esa fue la primera vez que encontré allí algo que me gustara. Eso como que me ayudo a comenzar.

Panel de Bone, de Jeff Smith. Una de las influencias citadas por Thompson.

Eso suena bastante a que te metiste con las revistas chicas, del tipo en blanco y negro—las que no tienen que ver con cosas de superhéroes.
Sí, seguro, definitivamente no superhéroes. Pero esos dos (Madman & Bone), de alguna manera son accesibles, en una tienda de un pueblo chico, y no fue hasta que me mudé de nuevo que fui capaz de extender mis horizontes y encontrar otras cosas.

Ahora, en Blankets hay un montón de lugares donde hacés referencia a dibujar de chico. ¿En qué punto te diste cuenta que el comic era tu forma, el medio donde de verdad querías trabajar?
No fue hasta los 19, como te iba describiendo, cuando comencé la facultad, a los 18 o 19. Durante la mayor parte de la secundaria me gustaban mucho los dibujos animados, y estaba consumido por la animación y realmente quería hacer eso. Pasé por varias fases durante la secundaria. Una era esta fase muy modesta de pueblerino en la que quería trabajar como artista, así en una de esas podría conseguir trabajo diseñando avisos para marcas de cubiertas. Algo que en algún punto llegué a hacer. Pero no pensaba que pudiera hacer algo más allá de eso…tenía metas bastante modestas. En segundo año, quizás en tercero me comenzó a interesar en serio la animación, y comencé a pensar, “Okay, me voy a ir a Cal Arts en California y me voy a conseguir un trabajo en… yo que sé, Walt Disney  y voy a hacer animación”. Para cuando estaba en el último año, por distintas razones, me desilusioné bastante con esa idea, porque Disney es algo así como la cima de lo que podés alcanzar en animación. Volví a tener esa mentalidad de tipo pueblerina, y pensé “Un minuto, no voy a poder ir a la escuela de arte y hacer este tipo de cosas”. My novia estaba todavía en la secundaria cuando yo la terminé, así que terminé yendo a una facultad local (community college) en el mismo pueblo. Un amigo me ofreció hacer una tira para el diario de la facultad, y mientras lo iba intentando, medio que me enamoré de los cómics, así de repente. Cubrió todas mis necesidades…podía dibujar historietas, contar una historia; pero además tenía control total, no era solo un engranaje en algún lugar de laguna máquina.

Ese momento de reconocimiento es algo que me interesa…me doy cuenta de lo que decis, sobre tener el control siendo dibujante de historietas, en lugar de ser animador.
Sí, eso era una gran parte del desencanto…darse cuenta, “Oh, esperá, Yo solo voy a ser uno de esos tipos que animan copos de nieve, o uno de los animadores de ´agua´ en un estudio de Disney”. Eso habría sido muy doloroso.

Thumbnails hechos para Chunky Rice.

Es interesante…antes mencionaste que Bone fue uno de los primeros cómics en captar tu atención, porque como que casi se puede ver una especie de conexión con Chunky Rice también.
Si, ahí está el elemento de lo “tierno”, y el tipo de trazo con el pincel. Me acuerdo de cuando recién estaba comenzando en el circuito del cómic, con solo un par de minicomics y conociendo a otros artistas, dos de mis primeros amigos dibujantes fueron Steve Weissman y Ed Brubaker. Mientras trabajaba en Good-bye, Chunky Rice ellos vinieron de visita a Portland. Estaban viendo algunas de las páginas y me decían cosas como, “¿No tenés miedo que sea demasiado tiernito como la escena de cómics alternativos?” Y yo ni había pensado en eso hasta ese momento; yo solo tenía este tipo de…en especial con ese libro…una especie de atracción hacia lo tierno. En ese momento no había pensado ni un poco al respecto.

Funciona realmente bien a los propósitos de la historia, creo yo. ¿Fue ese tu primer comic publicado masivamente aparte de los minicomics?
Había hecho un par de minicomics, y ese iba a ser uno también, excepto que justo me había mudado a Portland, y Brett Warnock, que era el único editor de top-shelf en ese momento me dijo, “Oh, yo lo publico!” Y luego de hacerme esa promesa -ahí era minicomic- se junto con Chris Staros y juntos decidieron que querían hacer novelas gráficas. Entonces yo venía trabajando en Good-bye, Chunky Rice y seguía y seguía creciendo en número de páginas, y en momento yo les dije, “Oh, esto va a ser como de 60 páginas!” y ellos dijeron, “Okay, lo vamos a publicar igual.” Y terminó siendo una novela gráfica, casi que accidentalmente.

Good-bye, Chunky Rice. Publicado
por Top-shelf - 128 Páginas.
Chunky Rice se trata aparentemente sobre un ratón y una tortuga, pero se siente bastante autobiográfico.
Sí, lo es. Era sobre mi experiencia al dejar mi estado natal y hacer el primer gran movimiento de mi vida por las mías. Definitivamente estaba alimentado por mis experiencias emocionales del momento, alejándome de mis amigos.

¿Eran los personajes animales una especie de velo para la personalización del libro?
Inicialmente, estaba trabajando en un minicomic, en el cual hice todas estas historias cortas de tinte autobiográfico que eran como cartas individuales que le mandaba a un amigo en casa, y se trataban solo de mi amigo y yo. Mezcladas con esas historias había una sobre una tierna tortuguita. Cuando me mude a Portlan Warnock, quien eventualmente se convirtió en mi editor, me dijo: “Esas tiras autobiográficas son solo para vos y tu amigo, son impublicables, por sí mismas, pero si alguna vez querés hacer un libro sobre esa tortuguita, gustosamente te lo publicaría”. Creo que fue esa invitación lo que me inspiró a hacer un libro entero sobre Chunky Rice. Y creo que en aquel momento estaba mucho más cómodo dibujando pequeños personajes caricaturescos.

¿Qué pasó entre el final de Chunky Rice y los comienzos de Blankets que te inspiró a hacer un libro totalmente autobiográfico con personajes humanos?
Probablemente lo mismo que me está pasando ahora, que es una especie de descontento con mi trabajo, y una frustración con mi estilo de dibujo, y las ganas de hacer algo diferente. Venía dibujando con una línea rápida y clara, dibujando animalitos. Así que, en el medio, traté de enseñarme algo nuevo, y no creo que haya sido hasta las primeras 100 páginas de Blankets que realmente le agarré la mano. Esa era también parte de la motivación: Solo puedo mejorar, si me siento y dibujo algo así como 500 páginas. Eso lo saqué de Lewis Trondheim, que hizo su libro, Lapinot [et les carottes de Patagonie]-y tiene unas 500 páginas también. Cuando él comenzó ni siquiera sabía dibujar –o eso es lo que él dice- y dibujó un libro de 500 páginas. Aprendió a dibujar a medida que lo iba haciendo.

¿Hubo algo en particular que esa experiencia te haya enseñado, algo que te hayas llevado con vos cuando comenzaste a trabajar en Blankets?
Ah…solo que completar las cosas es una buena idea! Había comenzado un montón de proyectos antes de eso, hacia unas 20 páginas de algo y ahí perdía el interés, y un par de meses más tarde arrancaba un proyecto nuevo. Nunca terminaba nada. Así que aunque Chunky Rice tuviera mil limitaciones o debilidades o lo que fuera, el simple hecho de haberlo terminado era algo bastante importante, y termino siendo algo bastante exitoso para esa etapa de mi vida. Así que Blankets fue mucho más fácil. Incluso cuando iba a ser un libro mucho más grande, para mí era algo como, “Bueno, lo único que tengo que hacer es terminarlo”

Blankets, publicado por
Top-shelf - 592 páginas.
Eso pone las cosas en perspectiva, ¿no? Eso me lleva directo a una de mis preguntas sobre Blankets. Es tan grande, y es tan complejo; ¿Cuándo comenzaste a trabajar en él, tenías alguna especie de mapa para adonde querías ir con él?
Si, empecé solo con un montón de notas, pero luego pasé todo un año…un año entero, trabajando medio tiempo…haciendo una versión en borrador, solo con thumbnails, y edité eso un par de veces antes de comenzar con las páginas. Así que de alguna manera era como que ya había terminado el libro. Trabajé esos thumbnails hasta que quedé satisfecho, y fue raro el comenzar a dibujar las páginas finales, porque era como que, bueno, como que ya había terminado la historia. Así que de alguna manera, no me dejé disfrutar del sentimiento de sorpresa que algunos dibujantes tienen a medida que van trabajando en la historia. Pero también, una vez que ya había establecido el ritmo y que había agarrado el hábito de trabajar en ellas…me afilé y fui mejorando a medida que trabajaba en ellas.

Eso es interesante, porque de cierta manera es muy similar al método de trabajo de un escritor, en el sentido de que comenzás con un borrador muy crudo y después llegas a la versión final. Ese es un método que normalmente se asocia con los novelistas o los escritores de prosa más que con artistas de comics.
Si, y probablemente la principal razón para eso es que en los cómics no es muy fácil lo de andar editando. Incluso después de haber hecho las páginas definitivas, lo que me tomó un par de años, fui e hice algunos cambios más, pero lleva mucho tiempo el cambiar una página en contraposición a cambiar solo texto.

¿Así que Blankets te llevo…decís que como 2, 3 años?
Sí, tres años y medio de cabo a rabo.

Ese es mucho tiempo para comprometerse.
Sip, y era definitivamente un proyecto hecho a medio tiempo, porque no recibía ningún dinero para trabajar en él.

Hoy te estás manteniendo completamente con tus libros.
Si, por primera vez en mi vida.

¿Qué hacías antes de eso?
Por suerte, mientras hacía Blankets iba haciendo cosas para la Nickelodeon Magazine. Mi editor era Chris Duffy. Ese era un gran trabajo para tener, le pagan muy bien a los dibujantes alternativos, es un foro genial para eso. En este momento hay mucho material de respaldo, pero me encontraron otros trabajos para hacer, como hacer los layouts para algunas tiras de Jimmy Neutron. No era tan bueno como producir mi propio material, pero era lo que me mantenía.

Cartoonigami, trabajo hecho para la Nickelodeon Magazine. En las instrucciones dice que al doblar la hoja uniendo ciertos puntos se van obteniendo nuevas cosas.

¿Vos trabajaste en un McDonald´s en algún punto, no?
Si…tuve un montón de trabajos distintos. Ese no fue uno de los mejores.

Hacer historietas es un medio al que es ridículamente difícil poder entrar. ¿Hubo alguna vez un momento en el que consideraras meterte a hacer otra cosa?
No, no creo. Tuve esos trabajos horribles, como trabajar en un almacén o en una tienda de departamentos, acá afuera…me tenía que levantar a las cinco de la mañana, y acomodar materiales en los estantes. Tenía que caminar al trabajo porque los autobuses todavía no andaban, así que me la pasaba repitiéndome a mí mismo, “soy un dibujante, soy un dibujante”. Eso es lo que hacía en cada trabajo, incluso mientras me iba acercando –cuando hacía ilustraciones, trabajaba como diseñador gráfico- todavía no era exactamente trabajo de historietas, pero me decía a mí mismo que si lo era. Nunca fue necesariamente sobre hacer carrera en esto, era más bien sobre hacerlo a pesar de todo.


Habiendo pasado un tiempo trabajando como artista freelancer, me parece que es más sencillo encontrar trabajo y hacerlo de manera free-lance (como contratista independiente) mientras se tiene un trabajo diario. ¿Es más difícil trabajar en los cómics cuando tenés todo el día para hacerlos?
Puede ser, de hecho. Puede ser cierto…aun así, no quiero volver a lo de antes.

Bocetos hechos en el reverso de los guiones.
¿Cómo es tu régimen diario?
Me levanto como a las 5 de la mañana, y me pongo a trabajar a eso de las 7:30…es bastante rutinario. Suelo trabajar cinco o seis días a la semana. Solía trabajar siete días a la semana, pero se me acabó la salud, ya no puedo hacer eso.

¿Cuánto tiempo te llevo escribir Blankets?
Cuatro años…bueno, más bien tres años y medio.

Eso suena a un montón de tiempo, ¿pero para un libro de 540 páginas, no está tan mal, no?
Si, y como te dije, no era como que me estuvieran pagando nada por hacerlo. Tenía que tener un trabajo para mantenerme, así que era como un hobby. En cierto sentido, me fue bastante bien con ese libro, digo, comparado con mi proyecto nuevo, el que estoy haciendo ahora.

¿Sabías cuando empezaste a dibujarlo que iba a ser tan largo?
Si, ya lo había hecho todo en thumbnails, y tengo una experiencia similar con mi libro nuevo. Lo bocete entero en una versión del libro hecha con lapicera, luego trabajé a partir de eso. Así que sí, sabía en lo que me estaba metiendo.


¿Alguna vez tuviste dudas de meterte en ello? ¿Llegaste a pensar que la gente tendría dudas con respecto a leer algo tan largo?
Definitivamente estaba preocupado sobre si  a alguien llegaría a interesarle. También tenía una visión del proyecto como un objeto, y creo que eso también puede haber llegado a generarle interés a la gente. Yo no soy un gran fan de los comics a lo panfleto. No sé qué hacer con ellos. Tenía en mente este proyecto con las dimensiones de un libro, y me lo imaginaba como algo grande, con un gran lomo y bastante pesado. De alguna forma era un poco como un chiste…quería que fuera bastante bíblico, no pequeño e intimo.

¿Una vez que terminaste con Blankets, tenías ganas de lavarte las manos de lo autobiográfico?
Si, así que Habibi no es autobiográfico, pero tiene cosas personales. Mucho más personales que cualquier otra cosa que haya hecho.

¿Qué fue lo que te alejo de lo autobiográfico? ¿Fue la reacción específica de alguna gente frente al libro?
Si, fue eso, pero realmente no quiero meterme en ese tema…

¿Hubo una duda de tu parte de antemano? ¿Se te ocurrió en algún momento que se podría convertir en un problema?
No, no realmente, porque no creía que nadie iba a ver el libro. Pensé que iba ser como cuando hice mi primer libro, Chunky Rice, que resulto bastante exitoso para ser un comic alternativo, algo con un par de miles de copias dando vueltas por ahí. Pensé que poca gente iba a verlo.

Especialmente siendo un libro autobiográfico…siempre parecen ser tan deprimentes.
Sí, hay algo de eso. O sea, hay material de ese tipo que me encanta, pero hay casos en los que quiero tirarlos a un lado y decir, “deberías dejar de hacer cómics. Aprendé como arreglarte a vos mismo y viví tu vida”. Esas son cosas en las que definitivamente estoy trabajando, a nivel personal, y me distrae un poco, llegando a limitar mi productividad de vez en cuando.

Habibi. Publicado por
Pantheon books - 672 páginas.
Bueno, ¿Qué nos podés decir sobre tu nuevo libro “Habibi”?
Esa es toda una pregunta! A ver…creo que a falta de una descripción más apropiada Habibi es una historia épica al estilo de las 1001 noches. Es sobre dos niños esclavos que se escapan y tratan de sobrevivir en el desierto. Es una especie de cuento de hadas, pero toma cosas de muchos temas contemporáneos, como la religión, el sexo y la política. Esa es algo así como la versión resumida.

Entonces se puede decir que se trata sobre el islam.
Si, es definitivamente una gran parte de él. Una de las motivaciones que tenía era que quería humanizar un poco la cultura arábica. Me inspiró mucho la caligrafía arábica y sus patrones geométricos, además los elementos espirituales del islam fueron una gran influencia. Se trata sobre el islam, pero también se trata sobre el judaísmo y el cristianismo, y cómo interactúan con él. Hay una motivación generada por un montón de problemas políticos, pero tocados de una manera un poco más fantástica, más alegórica.

¿Tiene que ver con lo que viene pasando en los últimos años?
No específicamente, no. Quizás tiene que ver con lo que viene pasando en los últimos 6000 años [risas]. Es algo así como una especie de romance apocalíptico.

¿Qué tan enseguida de haber terminado Blankets comenzaste a trabajar en él?
Cuando terminé Blankets me vi envuelto en una gira de presentación que duro casi un año, y después de eso hice Carnet de Voyage. Luego de todos esos viajes y promoción comencé a trabajar en Habibi, lo que vendría siendo a fines del 2004.

¿No sentías ganas de parar un poco y de hacer tal vez un libro más corto?
Quería tomarme un descanso. Pensé que éste libro iba a ser un descanso, pensé que iba a estar terminado para el 2006. Pensé que iba a ser bastante diferente –no es para nada autobiográfico- creí que iba a ser un poco más alegre y divertido, pero no resulto ser el caso. Me ha hecho…varias cosas que han pasado en mi vida me han hecho querer dejar de hacer historietas, del todo.

Eso suena bastante extraño, porque en realidad sos de las pocas personas con las que he hablado que están en un punto en el que pueden dedicar toda su vida a hacer cómics.
Si, y es genial. Estoy muy agradecido por ello, pero tuve un quiebre emocional y psicológico muy importante, y después mi salud se vino muy abajo en los últimos dos años. Esa ha sido mi meta principal desde hace un tiempo, tratar de estar saludable, y hacer esto me ha hecho menos saludable. De ahí surge el cambio de prioridades.


En otra entrevista dijiste que el libro iba a tener unas 200 páginas. ¿Por qué continúo creciendo? ¿No te viste tentado a serializarlo?
Bueno, 200 páginas parecían ser el tamaño ideal para el libro que quería escribir. Aún antes de tener la historia hecha, ya se me había ocurrido el tenerlo como objeto, y me parecía un objetivo bastante alcanzable con una cantidad de páginas que me iba a permitir tener otro libro en la calle en un período de uno o dos años. Durante un tiempo me gustó la idea de poder tener otro libro en el mercado solo un par de años después de haber hecho Blankets.  Se suponía que iba a ser un emprendimiento más modesto. En cuanto a serializarlo, nunca me interesó hacerlo. Tenía esa presión por parte de uno de mis editores extranjeros porque ellos sentían que iba a ser demasiado tiempo para los lectores y que iba a ser un libro muy grande para ser impreso. Me presionaron mucho para romperlo en capítulos y separarlo en volúmenes, pero yo me resistí porque sabía que el libro no iba a funcionar fraccionado de ésa forma. No le iba a resultar placentero al lector porque estaba pensado para ser leído como un todo.

Tus dos trabajos anteriores fueron autobiografías bien recibidas ¿Por qué el cambio hacia el realismo mágico?
Para mantener el trabajo interesante. Quiero que todos mis proyectos sean diferentes al anterior, aunque sea en términos superficiales. No soy uno de esos historietistas que quiere trabajar con un grupo de personajes durante toda mi carrera. Y me gustaría que cada libro fuera completamente diferente.

Debido a la tremenda aceptación que tuvo Blankets, ¿eso te influyo en algo a la hora de hacer el nuevo libro?
Oh, no, no necesariamente. Es más un asunto de sensibilidades, del tipo, ¿Qué derecho tengo yo de venir a jugar con éste material? Obviamente cuando hacés autobio, nadie te puede decir nada porque es tu propia historia. Pero también tenía un montón de inquietudes con respecto a Blankets…¿iba a resultar en un libro egocéntrico y para nada accesible y medio patético? Me gustó enfrentar ese desafío.


¿Tiene el mismo formato?
Sí, inintencionalmente. Solo comencé a escribir y de pronto ya tenía 60 páginas. Y en cuanto al ritmo de la historia y la forma en la que se desenvuelve, pensé “Bueno, va ser otro libro largo”. Probablemente casi tan largo como Blankets. Y, ya ves, se pueden encontrar formas para acortar el número de páginas, hacerlo un poco más denso como hacen otros autores, pero éste es el ritmo con el que me siento cómodo narrando y leyendo, así que para bien o para mal es otro libro largo. Quiero decir, creo que mis libros son grandes pero se leen rápido.

Estoy de acuerdo. Me di cuenta de eso con Blankets…a pesar de todo lo que pasa en él, me pareció que el ritmo era maravilloso…no exactamente placentero, pero si relajado.
Es bueno oír eso. Creo que la mayoría de los cómics tienen ese aire claustrofóbico, tanto para verlo como para leerlo, especialmente para la gente que no está acostumbrada a leer cómics. Como yo vengo de un ambiente de animación, realmente me preocupo por ese tipo de cosas.

¿Estabas tratando activamente de escribir una novela gráfica o solo creció así, de forma orgánica a medida que ibas trabajando en ella?
Desde el comienzo, lo que quería hacer era algo modesto, que fuera relativamente corto justo después de Blankets, pero muy pronto comencé a soñar despierto y a conjugar ideas, de verdad tenía ganas de hacer un cuento de hadas de proporciones épicas. Esa palabra, “épico” estaba dando vueltas en mi cabeza. No quería hacer algo a lo Kurosawa, con un reparto masivo o multi generacional como Gabriel García Márquez, pero sí quería hacer algo con varias capas que fuera capaz de sobrepasar y envolver a los personajes de vez en cuando. Lo llamo épico porque sigue a estos personajes a lo largo de un par de décadas en sus vidas y a través de varios trasfondos tanto en el mundo antiguo como en el moderno. Pero es esencialmente la historia de la relación entre dos personajes, así que no se trata sobre la guerra –por eso no es como algo de Kurosawa- Realmente se enfoca en la relación entre dos personas.

De verdad sentí que se trataba de una novela gráfica, estabas haciendo que las palabras y los dibujos trabajaran en conjunto tanto como te fuera posible.
Gracias. Si, nunca pienso en otro medio de la forma en que alguna gente piensa cuando piensa en cómicas, como con una meta última de hacer películas o algo por el estilo. Ese nunca fue mi acercamiento y es por eso que siempre consideré al cómic como el medio para contar la historia, ya que se trata tanto de uno como del otro.

El libro parece representar variados temas de interés para vos. Hay religión comparativa, misticismo, numerología, caligrafía y el poder de las palabras parece estar particularmente acentuado en este libro, incluso de una manera extraña considerando que se trata de una novela gráfica. ¿Podrías hablarnos un poco sobre cómo fue que decidiste mezclar todos éstos elementos tan dispares?
Si, por donde comienzo? El libro estuvo muy influenciado por las 1001 noches, así que sabía que Dodola iba a ser un personaje siguiendo la línea de Scherezade, alguien que cuenta historias para poder sobrevivir. Que se yo, algunas de las cosas solo emergieron. Yo crecí en una casa fundamentalista cristiana, así que el único libro que había en la biblioteca era la Biblia. No éramos para nada una familia educada en literatura, la Biblia se suponía que era el único libro que te hacía falta leer, pero a la vez mi hermano y yo íbamos usando todo lo que ganábamos haciendo cosas en la granja para comprar historietas. Ya desde muy chicos eran la biblia y las historietas –las únicas dos formas de literatura que parecían apropiadas para juntarlas en este proyecto. La numerología…quizás fue cuando comencé a estudiar la estructura del Corán lo que me llevó a ella, pero mayormente venía de afuera del islam, ese misticismo del norte de África fue una parte muy importante del talismán, el cuadrado mágico. Una vez que adopté esa como la estructura del libro me obsesioné mucho con los números, porque cada capítulo tenía entonces un valor numérico que era un tema. Y lo de la caligrafía me inspiró porque me llamó la atención la belleza, la musicalidad y el esplendor que tiene la caligrafía arábica. Siendo dibujante es como que estás dibujando las letras, es algo muy similar, tus dibujos y tus palabras se mezclan generando una forma que es similar a la escritura árabe.

Progresión de una página: Del lápiz a la tinta.

Es evidente que es un trabajo bastante diferente…al menos visualmente, tal vez no en cuanto al tono, pero visualmente es muy diferente de tu material anterior. ¿Sentís que de alguna forma te ayudo a madurar como artista?
Creo que en algún punto cuando hice el salto de ser solo un admirador de los cómics a pasar al arte en general…las artes visuales en general. Estaba consumiendo un montón…nada moderno, pero estaba obsesionado con el trabajo de la línea y los dibujos de gente como, por ejemplo Lautrec, o Matisse, algunos de Renoir. Así que nada moderno, estaba bastante distanciado del arte moderno, el post-moderno y lo que fuera. Pero me alejé del terreno de los cómics para estudiar un montón de arte más expresivo. En éste momento estoy bastante consumido por la caligrafía árabe, así que estoy medio atraído al mundo de dibujar letras y el trabajo con la tinta.

¿Alguna vez fuiste a medio oriente?
En realidad no. La mayor parte del tiempo me la pasé metido en mi estudio como suelen hacer los dibujantes. Fui a Marruecos en 2004, estaba de gira por Europa y pude rescatar un poco de tiempo para mí mismo, sí que me dieron ganas de ir a algún país islámico que fuera accesible. Viajando por Europa Turquía y Marruecos son las opciones naturales. Me atrajeron los escenarios con las medinas medievales de Marruecos, pero no era un viaje de documentación. No andaba documentando cosas como hace Joe Sacco, pero fue una gran oportunidad para ver toda la belleza y tener experiencias alocadas como andar a camello en el desierto del Sahara y tener conversaciones con los musulmanes.

Carnet de Voyage. Publicado por
Top-shelf - 224 páginas.
¿Entonces no fueron esos viajes por Marruecos, como los detallaste en Carnet de Voyage lo que te llevó a hacer Habibi?
No…sí…algo así. Alguien puede haber dicho que fue algo así, pero las semillas de Habibi fueron plantadas mucho antes de ese viaje, y como Habibi no se desarrolla en ningún tiempo ni lugar específico fui capaz de extraer cosas de un modo liviano de esa experiencia y de crear otras tantas, porque después de todo es un cuento de hadas. En ese sentido Marruecos no le dio forma al libro, pero a la misma vez, habiendo experimentado cosas como andar a camello en el desierto pueden ayudar a agregarle textura a lo que escribo.

Sos dueño de una línea muy fluida ¿Qué tipo de materiales usas?
Uso pincel, un Winsor-Newton serie 7, número 3, que es una herramienta  bastante común para un dibujante, y la tinta que uso es la Speedball superblack India ink, que no es una tinta que fluya mucho. Es medio densa, pero a mí me sirve mucho para la técnica de pincel seco que suelo usar con frecuencia.


Tu nombre surge bastante cuando se habla con artistas que están haciendo su aparición. ¿Hacés un esfuerzo consiente para ayudar a los artistas jóvenes?
No mucho más que cualquier otra persona en mi misma posición. No siento que me desviva para ayudar a otros, pero definitivamente me puedo relacionar con gente en esa posición. En general me caen bien los dibujantes, y me gusta ayudarlos, pero en mi vida personal siento que tengo que balancear mi nivel de interacción con la gente que hace otras cosas. Estoy metido en mi estudio dibujando todo el día, lo último que quiero es hablar de eso en mi tiempo libre. No dejo de hacer cosas para ayudar a nadie, la gente se me acerca todo el tiempo y yo los ayudo con sus trabajos, o les dejo usar mi escáner, pero soy yo el que precisa a un mentor, en serio. Creo que me vendría bien un maestro/mentor para la siguiente fase de mi vida.

Pero de verdad lo lograste y en realidad basado en el éxito de un solo libro. ¿Qué crees que fue lo que resonó, no solo con la audiencia, sino con lugares como la revista TIMES?
Probablemente fue el hecho de haber reaccionado en contra del cómic como medio. Estaba actuando en contra de esos géneros exagerados, llenos de explosiones, creo que los cómics alternativos han estado haciendo eso desde hace ya un tiempo. Pero no quería hacer nada que fuera o cínico o nihilista, algo que parece ser un estándar para muchos cómics alternativos.

¿Cuáles son tus influencias? Me parece ver mucho de Will Eisner en Habibi, sobre todo en las caras…
Ese no es un esfuerzo consciente, y escucho esa comparación muy seguido, pero él no es alguien a quien haya estudiado deliberadamente más allá de sus libros sobre arte secuencial, esos que todos los dibujantes tienen en sus bibliotecas. Con Habibi no sé si estoy citando alguna referencia visual del medio de los cómics. Creo que la inspiración proviene de afuera del campo, todo el arte islámico, la caligrafía y las pinturas del orientalismo francés de finales del siglo XIX. Mucho arte de la Francia de fin de siglo. Eso es sobre lo que me estaba volcando, y artistas como William Blake y Gustav Doré.

¿Qué dirías que tiene de especial el cómic como medio?
Una de las cosas que estaba pensando recientemente era sobre un medio visual, uno de los más creativamente puros y eficientes, como por ejemplo el cine; requiere a mucha gente, mucho tiempo y muchos recursos para poder comunicar una idea. Los cómics son la forma más pura en la que una sola persona puede realizarlo todo. Se puede ser el narrador, y el actor, y el diseñador de producción todo con solo papel y tinta. Es muy directo en ese sentido. En un momento en que la industria de la imprenta parece estar muriendo, alguna de sus últimas huellas puede pertenecer a la literatura gráfica, ya que aún es muy disfrutable el consumir literatura visual – tinta sobre papel. Puedo comprender el porqué la gente quiere tener novelas y leerlas en un Kindle, pero no hemos llegado al punto en que quieras leer cómics de esa manera. Creo que hay algo muy elemental, ya que todos crecemos dibujando, hay algo muy interesante con respecto a tratar de contar una historia por medio de dibujos a lo largo de la vida adulta.

Thompson posando frente a los originales de Habibi.

¿Se acepta al cómic dentro del mundo literario?
Todavía hay grandes prejuicios en su contra, aún así existe una inmensa obra de literatura en cómic de la cual la gente no está enterada, o no está interesada en encontrar. Creo que algo ha cambiado, ciertamente porque parece que el mundo editorial se ha acercado más a la idea de publicar novelas gráficas, aunque sea por una mera razón de mercado. No sé si los dibujantes están muy preocupados por ser canonizados en algún tipo de forma académica, porque creo que abrazamos la idea de ser una forma de arte bastardeada. Es algo así como el rock en el sentido que creo que hay algo de orgullo en la crudeza y la falta de acartonamiento en el medio.

¿Cuáles dirías que son los aspectos más únicos que tiene el medio en términos de las posibilidades que tiene a la hora de contar una historia?
Son demasiadas cosas para considerar de una! Con un poco de suerte logro mostrar algunas de ellas en mis páginas. Hay definitivamente algo que se puede hacer que tiene que ver con el viaje en el tiempo, y los saltos en la narrativa. Si sos capaz de ver cosas una al lado de la otra, se puede hacer con mayor gracia en los cómics que en la prosa o en película. En film puede resultar molesto porque no podés dar un paso para atrás y ver las cosas de nuevo, sin embargo creo que se puede rebobinar en un DVD. En la prosa no hay esas típicas pautas visuales que hacen el salto más fluido. Existe una fluidez inherente al tener imágenes yuxtapuestas en una página, una al lado de la otra.

Comics = Lectura, lo dice Smith y Thompson
lo confirma. Debe ser cierto.
¿Te ves a vos mismo contando una historia en algún otro formato que no sea una novela gráfica?
Bueno, definitivamente por medio del dibujo. Aun estoy tratando de descifrar que debería de ser una novela. Aun pienso en mi trabajo, y la mayoría de los otros trabajos en cómic como algo gráficamente feo. Estoy trabajando en eso. Me encantan los libros ilustrados, y no hablo solo de libro infantiles. Cuando my diario de viaje salió –ese fue un libro bastante fácil de hacer- pasé apenas tres meses haciéndolo, y luego ya estaba impreso. Fue casi algo instantáneo. Alguien que lo criticó dijo que ni siquiera era una historieta. No podría ser definido como historieta. A mí me pareció muy extraño, la definición de historietas consiste en una página con varios cuadritos en ella.

¿Tenés algunas últimas palabras que ofrecerles a aquellos que han descartado a la historieta como un medio válido?
Me parece gracioso, que haya gente como los ingleses, que tienen a alguien como Alan Moore, y ese me parece un punto de partida crucial para leer cómics, ya que hay un mensaje político metido en cada uno de los paneles que él escribe. A veces es difícil ser un historietista porque no creo que un escritor tenga que explicar porqué trabaja haciendo prosa, mientras que los historietistas mantienen una actitud defensiva para con el trabajo que hacen. Vivimos en una cultura visual, todo lo que consumimos hoy día es visual y aún así los cómics todavía representan una visión puramente individual, y son como una especie de homenaje intimo a la antigua y original imprenta de Gutenberg o a los manuscritos de los iluminados cuando en realidad son solo tinta sobre papel donde hay una comunicación pura y directa entre el autor y la audiencia. El dibujante trabaja con una especie de forma rápida de cursiva, donde los dibujos se escriben y las palabras se dibujan, y creo que hay algo muy profundo en eso.

©2012 Brainstorm producciones.
©2012 Craig Thompson para todas las imágenes.
©2012 cada autor para su respectiva entrevista.

Información recabada de los siguientes medios:

Entrevista de dos partes realizada en 2007 por Brian Heater para The daily cross hatch.

Entrevista realizada en 2011 por Mike Rhode para el Washington City paper, sección Arts desk.

Entrevista realizada en 2004 por Karin L. Kross  para el sitio bookslut.com.

Entrevista posteada en 2011 en el sitio poptonesmusings originalmente publicada por new statesman.
http://poptonesmusings.blogspot.com/2011/09/interview-with-craig-thompson.html